4.7.08

Una zeta y dos ceros: La estética Darwinista

aqui un texto que publiqué hace un año en el periódico Impulso Estado de México "gratis" porque no pagan nada. su publicaciónresonde a las distitas solicitudes acerca de las críticas cinematográficas que escribí durante el año 2006 y parte del 2007 en dicha publicación.

A zed and Tow Nouhgts
Dir. Peter Greenaway (1985, Reuno Unido)
Andréa Ferréol.... Alba Bewick
Brian Deacon.... Oswald Deuce
Eric Deacon.... Oliver Deuce
Frances Barber.... Venus de Milo
Joss Ackland.... Van Hoyten

La muerte de dos mujeres marca el sentido de la vida de sus esposos, un par de empleados de un zoológico, que tienen más en común que la simple relación laboral. El dueño del zoológico hace intercambio de favores con una empleada sexual que busca publicar su novela. Una mujer que ha perdido las piernas en un accidente incapaz de cuidar de su única hija y un médico obsesionado con Vermeer. Todo ello a través de la relación de blancos y negros de las rayas de la cebra, la Z de la “zebra” y de Zoológico. Con una música exquisita, compuesta por Michael Nyman y una fotográfica de Sacha Vierny, Peter Greenaway nos traslada a un Londres lleno de engaños y búsquedas particulares a costa de los otros.

El filme tiene todo el estilo pictórico, inconfundible de Peter Greenaway. planos abiertos y tomas largas, secuencias complejas y dialogos rebuscados. La fotografía es dirigida por quien es y será el fotógrafo indispensable en los filmes del mencionado director, con quien haría la aclamada fotografía de El bebé de Macon (1992) a la par de Michael Nyman el compositor inglés que además desarrollaría prácticamente toda la banda sonora de la gran mayoría de los filmes de Greenaway. Con un estilo que mezcla el documental científico y el cine urbano de los ochentas, se nos muestra una compleja historia que se desarrolla paralelamente a la evolución de las especies. Debo otorgarle un espacio especial a la banda sonora que ha resultado adaptarse al filme. Nyman comenta en sus notas aclaratorias que Greenaway le había pedido realizar una obra musical basada en las ocho fases de la evolución darwiniana, Sin haber visto una sola parte del film Nyman desarrolla la obra que resultaría empatar con la película. Es increíble la manera como el filme y la música conviven de una forma excepcional.

Oswald y Oliver son empleados del zoológico de Londres donde uno de ellos trabaja como fotógrafo de animales y el otro como veterinario. Pero es cuando se escapan unos cisnes del zoológico y provocan el accidente automovilístico de Alba una mujer con una hija que acaba de conocer a las esposas de dichos empleados, muriendo, estás dos en el accidente, que intentarán comprender la muerte de sus esposas a través de; por un lado la evolución de las especies hasta el hombre y, por otro lado, la descomposición de los organismos. Todo ello mientras intentan encontrar en Alba el culpable a la muerte de las mujeres. Esta trama es aderezada con las obsesiones de Venus una mujer prostituta que intenta persuadir a los quisquillosos empleados, quienes resultarán ser hermanos, de favores sexuales con la finalidad de que puedan conseguirle un editor para su novela. A un nivel macro puede decirse que éste filme se construye de opuestos que se complementan, ya que en diferentes ocasiones se habla sobre los animales de blanco y negro, cuantos son y cuáles, mientras Beta, la hija de Alba comienza a vivir una vida entre organismos vivos evolucionados y las intrigas de los hermanos que poco a poco resultarán más cercanos de lo que parece.

Sin duda Una zeta y Dos Ceros es un filme excepcional que se coloca dentro de las mejores y más inteligentes películas no sólo de la década de los ochentas sino de la historia contemporánea del cine y es que la complejidad de la historia, en si, no te permite definir el género al que pertenece. Por una parte hay que determinar que no se refiere a un género narrativo específico, como la comedia, el drama, el filme romántico o de acción y mucho menos (aunque puede ubicarse aquí) al trhiller. Esto se debe a que la película no contiene los rasgos específicos de alguno de éstos géneros que son de índole narrativo, en todo caso conviene ubicarlo dentro del cine que por su estilo particular y bien definido de Greenaway lo ubica en el tan mencionado y debatido “cine de autor”. ¿Qué es el cine de autor? a grandes rasgos es el cine que muestra todo el estilo característico de su director y donde el mismo director participa de manera esencial en todas las fases de la película ; preproducción, producción y post-producción. Partiendo de ésta premisa es como se ha ubicado por especialistas al cine de Greenaway. un aspecto importante es que sus películas tienen la cualidad de verse varias veces y cada vez encontrarle nuevos aspectos o elementos que no se habían observado la primera vez y tras cada nueva observación uno se vuelve más adicto a sus filmes. Algo que no ocurre con la gran mayoría de los directores, quizás pertenezca a ese grupo de directores que no cansan al espectador pero que, además, exigen de él una actitud cinematográfica más comprometida con lo que observan...



En lo personal puedo decir que me siento atrapado en los filmes de Greenaway y muy en especial por éste filme ya que su construcción retórica, su música y finalmente el desarrollo de la narración, junto con su complejidad; construyen un filme apasionante y del cual se puede hablar por horas y horas y aún, obtener nuevas perspectivas y es que cada espectador tendrá una postura harto particular al respecto. Éste es un film recomendable si quieres descubrir un cine diferente muy alejado de las convenciones narrativas, visuales y de guiones pastiche. Donde cada aspecto de la producción parecen empatar para terminar por nombrar a ésta película como de “cine de arte” (tan aburridamente institucional que suena el término)

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